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Injerto capilar, limitaciones, efectos secundarios y soluciones

El injerto capilar, aunque es la mejor opción para solucionar la calvicie no siempre es posible. Existen efectos secundarios y limitaciones con las técnicas de injerto capilar. Afortunadamente, la medicina regenerativa ayuda a mejorar y incluso, en algunos casos, evita el injerto capilar.

Las técnicas más eficaces en injerto capilar

Existen dos técnicas principales de implante capilar. El injerto FUE que consiste en extraer folículos pilosos de la zona de cuero cabelludo que nos sufre calvicie, uno a uno, generalmente la parte posterior de la cabeza. Y luego implantar los folículos pilosos en la zona afectada por la pérdida de pelo.

La técnica FUSS o de la “tira”, consiste en extraer una tira fina de cuero cabelludo de la zona occipital de la cabeza, para luego obtener los folículos pilosos que se trasplantarán en la zona afectada por la calvicie. Finalmente, se cose la parte del cuero cabelludo de donde se ha extraído la tira.

El injerto FUE ofrece unos resultados más naturales y evita la pérdida de injertos que se produce en el segundo caso, debido al bisturí y, que provoca una antiestética cicatriz.

¿El injerto capilar permite solucionar definitivamente los problemas de calvicie?

En principio SI. El pelo obtenido de la parte trasera de la cabeza suelen estar genéticamente destinados a sobrevivir. Generalmente enraízan fácilmente y siguen viviendo. El injerto es una solución más o menos definitiva dependiendo de la evolución de la alopecia.

Si el paciente tiene un parte del cuero cabelludo viva y activa sin variaciones perceptibles, el resultado del injerto capilar se puede considerar definitivo.

Si por el contrario, la calvicie continúa evolucionando y el paciente decide someterse a un injerto capilar antes de que se estabilice,  es posible que tenga que volver recurrir a la intervención para cubrir las zonas que continúan perdiendo pelo. Si os sometéis a un injerto capilar de joven, es muy probable que tengáis que repetir la operación, porque existe el riesgo de que la calvicie sigua evolucionando.

Los límites de la injerto capilar en el tratamiento de la calvicie

Los bulbos extraídos del cuero cabelludo del paciente no se van a regenerar de la zona donante, por lo que si el paciente presenta una calvicie muy avanzada no va a ser posible extraer una cantidad ilimitada de bulbos. Hay que buscar siempre el equilibrio entre los folículos extraídos y trasplantados.  Es por ello, que en algunos casos el resultado de la intervención ofrece pocos beneficios ya que no permite un repoblamiento natural de la cabellera. Además, si se extraen demasiados folículos pilosos se puede acabar creando una calvicie donde antes no había.

Si el proceso de pérdida de pelo no se frena el paciente estará obligado de renovar periódicamente esta operación con el fin de no encontrarse con un resultado irregular. En estos casos, el injerto capilar no es suficiente para solucionar la calvicie y debe ser acompañado de otras técnicas como la medicina regenerativa para reactivar los folículos pilosos inactivos, reforzar el pelo ya existente y estimula el crecimiento capilar.

Los efectos secundarios de un implante capilar

Más allá de los límites de este tipo de técnicas, existen efectos secundarios asociados con el injerto capilar. De hecho, muchos pacientes constatan una pérdida de pelo poco después de la operación. Para muchos se trata de un golpe psicológico y para todos una gran decepción ya que parece que la intervención no ha servido para nada. Pero ¡tranquilidad! Es un efecto secundario totalmente normal del que el médico deberá prevenir a sus pacientes.

La pérdida de pelo tras un injerto se denomina Shock Loss. Este fenómeno tiene lugar entre  la segunda y la sexta semana del posoperatorio. Esta pérdida de pelo es temporal, es el pelo que cae pero la raíz permanece. Por lo que al cabo de las semanas volverá a aparecer pelo nuevo.

El Shock Loss puede afectar tanto a los injertos como al cabello que ya tiene el paciente. Este fenómeno es muy frecuente, ya que aparece en el 98% de los posoperatorios de injerto capilar.

¿En qué casos es imposible realizar un injerto capilar?

Más allá de las limitaciones y efectos secundarios que acabamos de ver, el injerto capilar no está recomendado para pacientes jóvenes en los que la calvicie esta en evolución. Un chico de 20 años no debería recurrir a este tipo de intervención. La edad mínima razonable para un injerto capilar debería estar entre los 30 y 35 años. De todas formas, hay que estudiar caso a caso de forma individual para valorar la conveniencia de someterse a esta operación.

El injerto capilar tampoco debe realizarse cuando la cantidad de pelo disponible para la extracción es muy limitada, por lo que existe una base poco consistente de bulbos a extraer, o si existe una buena base pero la zona a repoblar es demasiado extensa.

En estos casos en los que le injerto capilar no sea viables, podemos recurrir a un Sistema de Integración Capilar (sistema de trenzado y segunda piel).

Las técnicas complementarias permiten mejora los resultados del injerto capilar

Para combatir eficazmente contra la calvicie y optimizar los resultados de injerto e incluso, algunas veces, evitar la intervención es recomendable seguir un protocolo de medicina regenerativa llamada BSB (Biostimulation Synergistic Bulb) que consiste en la inyección de tres grupos de sustancias:

  1. Sustancias antiinflamatorias. Los bulbos raquídeos que han dejado de producir pelo generalmente sufren una inflamación subcutánea que afecta a la base del bulbo y es el resultado de la acción de al prostaglandina D2. Las causas son variadas y pueden ser genéticas, hormonales, relacionadas con el estrés, etc. Por lo tanto es necesario calmar esta inflamación crónica con sustancias antiinflamatorias.
  2. Agentes revasculizantes y nutritivos. Se trata de inyectar moléculas que ayudan a estimular la circulación sanguínea y a llevar los nutrientes necesarios a las zonas afectadas por la calvicie.
  3. Células madre capaces de reactivar los folículos pilosos. Aquí se trata de inyecciones de plasma rico en plaqueta (PRP) extraido de la sangre del paciente. El plasma ayuda a las células de los folículos a regenerarse y a hacer crecer el pelo.

La acción de estos tres grupos de sustancias combinadas las unas con las otras permiten reactivar los folículos pilosos inactivos, fortalecer el pelo existente y aportar fuerza y vigor a los que van a crecer.

Si quieres más información puedes solicitar una consulta gratuita con uno de nuestros especialistas de la Unidad de Capilar Instimed.

Dra. Gilene Duran, dermatóloga especialista en injerto capilar

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